¿De dónde viene la palabra algoritmo? El nombre de un sabio de Bagdad
Algoritmo viene de al-Juarismi, matemático que trabajó en Bagdad en el siglo IX. La forma latina de su nombre, Algoritmi, dio origen a la palabra. Un libro suyo también nos dejó la palabra álgebra.

La palabra algoritmo viene del nombre de Muhammad ibn Musa al-Juarismi, matemático que trabajó en Bagdad en el siglo IX. Un libro suyo sobre el cálculo con las cifras indias se tradujo al latín en el siglo XII con el título Algoritmi de numero Indorum. La forma latina de su nombre, Algoritmi, acabó convertida en palabra común.
¿Quién fue al-Juarismi?
Al-Juarismi, que en otras lenguas se escribe al-Khwarizmi, nació hacia el año 780 y murió hacia el 850, según la Britannica. Las fechas son aproximadas, y el archivo de historia de las matemáticas MacTutor, de la Universidad de St Andrews, también recoge el 790 como posible año de nacimiento. Su nombre podría indicar que su familia procedía de Corasmia, región al sur del mar de Aral, en Asia Central, aunque es una deducción a partir del propio nombre.
Lo que se sabe con más seguridad es dónde trabajó: en la Casa de la Sabiduría de Bagdad, un centro de estudios fundado por el califa al-Mamún. Fue allí, bajo el patrocinio del califa, donde al-Juarismi escribió libros que llegarían a Europa siglos después, traducidos al latín.
¿Cómo se convirtió el nombre de un matemático en algoritmo?
Uno de los libros de al-Juarismi explicaba el sistema de numeración indio, con las cifras del 1 al 9 y el cero, en el que el valor de cada cifra depende de la posición que ocupa. Es el sistema que seguimos usando hoy. El original árabe se perdió. Lo que sobrevivió fue una versión latina del siglo XII que MacTutor describe como muy modificada respecto al texto original.
Esa versión latina empezaba con el nombre del autor: Algoritmi de numero Indorum, algo así como Al-Juarismi sobre los números de los indios. Con el tiempo, el nombre latinizado dejó de señalar a una persona y pasó a señalar el método. En la Edad Media, algorismo se convirtió en el nombre del sistema de cálculo con esas cifras. Según el diccionario Merriam-Webster, la palabra pasó por el francés antiguo y el latín medieval hasta llegar a su forma moderna.
| Etapa | Forma | Cuándo |
|---|---|---|
| Nombre del autor, en árabe | al-Juarismi (al-Khwarizmi) | Siglo IX, Bagdad |
| Título de la traducción latina | Algoritmi de numero Indorum | Siglo XII |
| Nombre del sistema de cálculo | algorismo (en inglés medio, algorisme) | Edad Media |
| Procedimiento paso a paso | algorithm, en inglés; algoritmo, en español | Primer uso conocido en inglés: 1811 |
La fecha de 1811 es la que da el Merriam-Webster para el sentido de procedimiento paso a paso. El mismo diccionario indica en otra sección que la palabra solo se volvió común en el siglo XX y que hasta hace poco se usaba sobre todo en matemáticas e informática.
¿Y de dónde viene la palabra álgebra?
También de al-Juarismi. Su libro más famoso se titula, en la forma que recoge la Britannica, Al-Kitab al-mukhtasar fi hisab al-jabr wa'l-muqabala, algo así como Libro compendiado sobre el cálculo por compleción y equilibrio. La palabra al-jabr del título se convirtió en álgebra.
Según MacTutor, al-jabr significa completar: la operación de eliminar los términos negativos de una ecuación. Un ejemplo moderno, solo para ilustrar: en x − 3 = 7, sumar 3 a los dos lados completa la ecuación y deja x = 10. Al-muqabala, equilibrar, es la operación de reducir los términos iguales de ambos lados. Así, un solo autor le dejó al mundo dos palabras que todo estudiante conoce.
¿Qué es exactamente un algoritmo?
Hoy, un algoritmo es cualquier secuencia finita de pasos bien definidos para resolver un problema. Las cuentas que se aprenden en la escuela, hechas cifra a cifra con los dígitos del 0 al 9, son algoritmos en el sentido más antiguo: reglas para calcular con el sistema posicional que describía el libro de al-Juarismi.
Los algoritmos modernos hacen cosas mucho más complejas. Con ellos un receptor calcula su posición a partir de las señales de los satélites GPS, los buscadores ordenan resultados y las redes sociales eligen lo que aparece en la pantalla. Muchos de los robots, palabra nacida en una obra de teatro checa, no son más que algoritmos en acción.
¿Por qué casi nadie conoce su nombre?
En parte porque, en Europa, el nombre llegó disfrazado. Los lectores medievales conocían al autor como Algoritmi, y la palabra se fue alejando de la persona hasta parecer un término técnico cualquiera. Algoritmo no es la única palabra cotidiana con raíz árabe: el nombre del símbolo @, arroba, es otro ejemplo de cómo el vocabulario guarda rutas de comercio y de conocimiento.
La próxima vez que alguien diga que el algoritmo decidió lo que aparece en tu móvil, conviene recordar que, al pie de la letra, está nombrando a un sabio de Bagdad que escribía sobre cuentas hace más de mil años.


