¿De dónde viene la palabra OK? La broma de periódico que se volvió universal
OK apareció en un periódico de Boston en 1839 como abreviatura de "oll korrect", una falta de ortografía intencionada de "all correct". El investigador Allen Walker Read lo documentó y descartó otras teorías.

La palabra OK viene de "oll korrect", una forma mal escrita a propósito de "all correct" ("todo correcto"). Se publicó por primera vez en el Boston Morning Post el 23 de marzo de 1839, como parte de una moda de abreviaturas humorísticas. El investigador Allen Walker Read, de la Universidad de Columbia, documentó ese origen en los años sesenta.
Es decir: una de las expresiones más usadas del mundo empezó como un chiste entre periodistas. Para pasar de la broma al uso global hizo falta una campaña presidencial, y para recuperar el origen verdadero, más de un siglo de conjeturas.
¿En qué consistía la broma de "oll korrect"?
A finales de la década de 1830, los periódicos de Boston y Nueva York se divertían con una moda peculiar. Los humoristas escribían expresiones comunes con errores deliberados y luego las reducían a sus iniciales, como un código para lectores avisados. El diccionario Merriam-Webster recoge algunos ejemplos de la época:
- "K.G.", de "know go", forma errónea de "no go" ("no hay manera");
- "O.W.", de "oll wright", forma errónea de "all right" ("todo bien");
- "O.K.", de "oll korrect", forma errónea de "all correct" ("todo correcto");
- "O.K.K.B.W.P.", que un periódico de Nueva York explicó en 1839 como "one kind kiss before we part", "un beso cariñoso antes de despedirnos".
El OK más antiguo que se conoce aparece en un texto satírico de Charles Gordon Greene, director del Boston Morning Post, contra el Providence Journal, de la vecina ciudad de Providence. En broma, Greene proponía que su colega dejara las cosas "o.k.", es decir, "all correct". El Merriam-Webster fecha en 1839 el primer uso conocido de OK como adjetivo y adverbio.
¿Cómo sobrevivió el OK al final de la moda?
Casi todas aquellas abreviaturas desaparecieron tan rápido como surgieron. El OK tuvo suerte. En 1840, el presidente Martin Van Buren buscaba la reelección y lo apodaban "Old Kinderhook", por Kinderhook, su pueblo natal en el estado de Nueva York. Las iniciales coincidían. Sus partidarios fundaron los "OK Clubs" y usaron el lema "Vote for OK".
Van Buren perdió, pero la palabra ganó. La campaña llevó las dos letras mucho más allá de los lectores de Boston y, con el tiempo, OK dejó de ser un chiste para convertirse en vocabulario cotidiano. El Merriam-Webster registra OK como sustantivo desde 1841 y como verbo ("dar el OK") desde 1882.
| Año | Qué pasó |
|---|---|
| 1839 | El Boston Morning Post publica "o.k." por "oll korrect" |
| 1840 | Los partidarios de Van Buren, "Old Kinderhook", crean los OK Clubs |
| 1841 | Primer registro de OK como sustantivo |
| 1882 | Primer registro de OK como verbo |
| Años sesenta | Allen Walker Read publica la investigación que documenta el origen |
¿Quién descubrió el origen del OK?
Durante más de un siglo, casi nadie recordaba la broma de Boston. La pista la recuperó Allen Walker Read, estudioso de la Universidad de Columbia que, según la revista Smithsonian, revisó periódicos antiguos en los años sesenta hasta dar con el registro de 1839 y entender la moda de las abreviaturas. Su trabajo sirvió de base al libro "OK: The Improbable Story of America's Greatest Word", publicado en 2010 por el lingüista Allan Metcalf.
Read no se limitó a fijar una fecha. También mostró, una por una, por qué otras explicaciones famosas no se sostenían. Desde entonces, los grandes diccionarios del inglés presentan "oll korrect" como el origen de la palabra.
¿Y las demás teorías sobre el OK?
Hubo muchas. El Merriam-Webster recuerda que se propusieron orígenes en el latín, el griego, el escocés, el francés, el finés y lenguas africanas como el wolof y el mandinga. Algunas de las más conocidas:
- La palabra choctaw "okeh": propuesta en 1885, sostenía que el presidente Andrew Jackson la habría aprendido de ese pueblo indígena. Hasta Woodrow Wilson la creía. No hay registro de OK con ese sentido antes de 1839.
- "Old Kinderhook": el apodo de Van Buren ayudó a popularizar la palabra, pero apareció en 1840, un año después de la broma de Boston.
- Galletas de la Guerra de Secesión: según la Smithsonian, Read desmontó la idea de que OK viniera de una marca de galletas para las tropas. La guerra empezó más de veinte años después de 1839.
- El puerto haitiano de Aux Cayes, el alemán "Oberst Kommandant" y el término telegráfico "open key": aparecen en listas de curiosidades, pero ninguna tiene un documento anterior que explique el uso registrado en Boston.
El criterio de los etimólogos es sencillo: vale la explicación que tiene un registro escrito en el lugar y la época correctos. Las historias bonitas sin documentos se quedan en leyenda, como la del conde inglés que habría dado nombre al sándwich. Aun así, hubo discrepancias: en 1975, Frank Greco sugirió que OK podía tener más de un origen, entre ellos el escocés "och aye". La propuesta no cambió el consenso.
¿Por qué una palabra tan corta llegó tan lejos?
OK es breve, fácil de pronunciar en muchas lenguas y sirve para casi todo: asentir, confirmar, dar algo por bueno. En español convive con "vale", "de acuerdo" o "bueno", según el país, y se escribe "OK" u "ok". Otras palabras cotidianas también tienen biografías inesperadas, como el aló con que se contesta el teléfono.
La palabra que hoy confirma pagos, cierra conversaciones y aprueba planes conserva la huella de su nacimiento: dos letras que solo tienen sentido porque alguien, en 1839, decidió escribir "correct" con K.


