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Palabras y expresiones

¿Por qué decimos aló al contestar el teléfono? (y por qué en México es bueno)

El aló del teléfono es una adaptación del inglés hello, la palabra que Thomas Edison recomendaba en 1877 para llamar la atención en la línea. Cada país hispano adoptó luego su propia fórmula.

Redacción Curious Mundi · 4 de noviembre de 2026

Ilustración de un teléfono antiguo de pared, de madera, y un celular moderno, con ondas de sonido entre ambos.

Decimos aló al contestar el teléfono porque es una adaptación del inglés hello, la palabra que Thomas Edison recomendaba en 1877 para llamar la atención de quien estaba al otro lado de la línea. Alexander Graham Bell prefería ahoy, el grito de los marineros. No todos los países la adoptaron: en México se dice bueno, y en España, diga.

¿Por qué los primeros teléfonos necesitaban una palabra de llamada?

En los primeros años del teléfono no había una convención sobre cómo empezar una conversación. La línea podía quedar abierta y había que avisar a la persona del otro extremo de que alguien quería hablar. La duda era si para eso hacía falta un timbre o si bastaba la voz.

Edison creía que bastaba la voz. El 15 de agosto de 1877 escribió a un corresponsal, T. B. A. David, que no haría falta un timbre, porque un Hello! se oía a una distancia de 10 a 20 pies, entre 3 y 6 metros. La carta la reproduce el lingüista David Wilton en su sitio Wordorigins.

Tres días después, el 18 de agosto de 1877, el periódico Pittsburgh Evening Chronicle registró la palabra en una línea telefónica de Pittsburgh, en Estados Unidos: alguien había llamado Hello en uno de los aparatos. Es uno de los primeros registros conocidos de hello al teléfono.

¿De verdad Bell quería que contestáramos con ahoy?

Sí, según varias fuentes. El investigador polaco Andrzej Zieliński, en un artículo de 2022 sobre las fórmulas telefónicas del español, recoge que Bell propuso contestar con la interjección ahoi, ahoi, y que Edison sugirió sustituirla por hello. Ahoy era la voz que usaban los marineros para llamar a otra embarcación.

Ningún documento muestra una decisión oficial entre ambas palabras. Lo que se sabe es que hello se extendió con las primeras redes telefónicas de Estados Unidos, y ahoy se quedó en el mar.

¿Edison inventó la palabra hello?

No, y aquí la historia popular suele exagerar. Hello es anterior al teléfono. Wilton la encontró como llamada de atención en un periódico de Connecticut, el Norwich Courier, en 1826, y como saludo en el New York Clipper en 1853. Edison no la creó: la eligió y la recomendó para un aparato nuevo. Fue el teléfono el que convirtió un grito poco común en el saludo más usado del inglés.

Hay además una coincidencia curiosa para los hispanohablantes. Wilton documenta en inglés un grito escrito holla u hola, con el sentido de alto o basta, en una traducción de las crónicas de Froissart publicada en 1523. Las fuentes consultadas no permiten afirmar que tenga relación con nuestro hola.

¿De dónde viene nuestro aló?

Con el teléfono, hello viajó por el mundo. Zieliński la describe como un préstamo adaptado en muchas lenguas: el francés allô, el ruso allo, el sueco hallå, el turco alo y el aló de gran parte de la América hispana. El portugués de Brasil usa alô, de la misma familia.

Los ejemplos fechados más antiguos de aló que cita Zieliński proceden de textos peruanos de hacia 1908 a 1930 y de una obra de 1931 del guatemalteco Miguel Ángel Asturias, con el teléfono ya instalado en la vida cotidiana.

¿Cómo se contesta el teléfono en cada país hispano?

La Real Academia Española recoge en su gramática las fórmulas de cada zona, y señala que casi siempre se dicen con entonación de pregunta:

FórmulaDónde se usa, según la RAE
¿Aló?Venezuela, Chile, Ecuador, Perú, Paraguay y algunos países centroamericanos, como Nicaragua, Costa Rica y Honduras
¿Bueno?México y algunos países centroamericanos, como Nicaragua y El Salvador; también se registra en Bolivia y Cuba
¿Hola? o ¿Holá?Argentina y Uruguay
¿Diga? o ¿Dígame?España; diga también en Chile y, con menos frecuencia, en zonas de Centroamérica y del área andina
¿A ver?Colombia
¿Qué hay?Cuba, alternando con bueno

¿Por qué en España se dice diga y no hola?

Según Zieliński, en España se impuso la pareja oiga y diga, que servía para confirmar que la comunicación funcionaba, y en textos de finales de los años cuarenta diga ya aparece como forma de contestar. Hola, en cambio, estaba mal vista socialmente cuando el teléfono se difundió en el país, y no encajaba con un aparato de prestigio como era entonces el teléfono.

El argumento de Edison era ahorrarse el timbre. Hoy el móvil suena, vibra y muestra quién llama, y aun así seguimos diciendo aló, bueno o diga. Igual que el teclado QWERTY, que sobrevivió a las máquinas de escribir, y que el OK, otro invento estadounidense del siglo XIX, es un hábito que se quedó mucho después de que desapareciera su razón original.

Fuentes

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