¿Por qué el microondas interfiere con el wifi? Ambos comparten la misma banda de radio
El horno de microondas funciona cerca de 2,45 GHz, dentro de la misma banda que usa el wifi de 2,4 GHz. La pequeña fracción de energía que escapa de la puerta, permitida por las normas, basta para llenar de ruido los canales cercanos.

Porque los dos usan la misma banda de radio. El horno de microondas calienta la comida con ondas de unos 2,45 GHz, y el wifi de 2,4 GHz trabaja entre 2.400 y 2.500 MHz. Una pequeña parte de esa energía escapa, dentro del límite permitido, y se vuelve ruido que tapa la señal de la red mientras el horno funciona.
¿Microondas y wifi son lo mismo?
Son parientes. Ambos usan ondas de radio en la región del espectro electromagnético llamada microondas, pero con fines opuestos. El horno concentra mucha energía en una caja metálica para agitar las moléculas de la comida y producir calor. El router reparte señales débiles por la casa solo para transportar datos, y lo que le importa no es la fuerza, sino que lo escuchen.
Dentro del horno, las ondas las genera una válvula llamada magnetrón. Según el equipo de TI de la Universidad Cornell, la frecuencia de un microondas la determinan las dimensiones físicas del magnetrón, y los hornos domésticos operan cerca de 2,45 GHz, como recuerda un comunicado de la Universidad de Míchigan. Esa frecuencia cae justo en medio de la banda que usa el wifi más antiguo y extendido.
Conviene aclarar un malentendido común: el horno no calienta la comida de adentro hacia afuera, y su frecuencia no se eligió por una resonancia mágica del agua. Ese tema se explica en ¿el microondas calienta de adentro hacia afuera?.
¿Por qué tantos aparatos comparten la banda de 2,4 GHz?
La banda de 2,4 GHz es de uso libre: no exige que cada usuario tenga una licencia, como ocurre con las radios y las operadoras de telefonía móvil. Eso la hizo atractiva para muchas cosas a la vez. Según Cornell, la usan el Bluetooth, los teléfonos inalámbricos y el wifi, que además deben convivir con hornos y otros equipos de calentamiento.
El espacio es estrecho. En la banda de 2,4 GHz solo hay tres canales de wifi que no se superponen: el 1, el 6 y el 11. Quien elige canales intermedios termina interfiriendo con los vecinos. Con tan pocos carriles, basta una fuente de ruido fuerte para congestionarlos todos.
¿Pero el horno no debería estar blindado?
Lo está, y el blindaje funciona muy bien para nuestra seguridad. La puerta tiene una malla metálica y sellos que retienen casi toda la energía dentro. Casi toda, sin embargo, no es toda. La norma federal de Estados Unidos, que aplica la FDA, limita la fuga durante toda la vida útil del horno a 5 milivatios por centímetro cuadrado, medidos a unos 5 centímetros de la superficie.
Ese límite es muy bajo desde el punto de vista de la salud, y la energía disminuye deprisa con la distancia: según la FDA, a 50 centímetros del horno la medición cae a cerca de una centésima parte del valor registrado a 5 centímetros. Pero una señal de wifi llega al celular ya muy debilitada tras atravesar paredes, así que incluso ese residuo puede ser demasiado ruido.
Por eso, según Cornell, el ruido de un microondas en funcionamiento suele tumbar todos los canales de 2,4 GHz cercanos. La señal del horno es ancha y poco controlada, y no respeta la división en canales. El resultado son paquetes de datos perdidos y retransmisiones: el video se congela, la llamada se corta y la página tarda, pero todo vuelve a la normalidad cuando el horno se apaga.
¿Por qué el wifi de 5 GHz y 6 GHz no tiene el mismo problema?
Porque el horno no emite en esas frecuencias. Los routers más recientes también transmiten en la banda de 5 GHz y, en algunos casos, en la de 6 GHz, lejos de los 2,45 GHz del magnetrón. Según la Wi-Fi Alliance, en 2020 la FCC, el regulador de telecomunicaciones de Estados Unidos, habilitó 1.200 MHz en la banda de 6 GHz para tecnologías sin licencia, lo que casi triplicó el espectro disponible para el wifi. Los aparatos compatibles con esa banda se llaman Wi-Fi 6E.
Un detalle que suele confundir: el wifi de 5 GHz no tiene relación con la red celular 5G. El nombre parecido es pura coincidencia, y qué es el 5G y qué cambia respecto al 4G es otra historia. A cambio de una banda más limpia, las frecuencias altas suelen atravesar peor las paredes, por eso el 2,4 GHz sigue siendo útil en las habitaciones más alejadas del router.
¿Qué hacer si el wifi se cae cada vez que se enciende el microondas?
- Alejar el router de la cocina o, al menos, no ponerlo al lado ni encima del horno.
- Conectar los aparatos cercanos a la red de 5 GHz, si el router la ofrece.
- En 2,4 GHz, preferir los canales 1, 6 u 11, que no se superponen.
- Revisar la puerta del horno: los sellos gastados dejan escapar más señal, y la FDA recomienda no usar hornos con la puerta dañada o que no cierra firmemente.
Mantener limpios la puerta y sus bordes ayuda a que el sello cierre bien; el método está en cómo limpiar el microondas con vapor, limón o vinagre. Si la caída de señal es pequeña y solo ocurre mientras se calienta la comida, no hay motivo de preocupación: es física, no una avería. La molestia desaparece en cuanto el plato deja de girar.
Fuentes
- Cornell University (IT@Cornell): Wi-Fi / RF Spectrum Use Guidelines at Cornell University
- ScienceDaily (University of Michigan College of Engineering): University Of Michigan Researchers Reduce Interference From Microwave Ovens
- FDA: Microwave Ovens
- Wi-Fi Alliance: Wi-Fi 6E: Wi-Fi in the 6 GHz band (2021)


