Cómo limpiar el microondas con vapor, limón o vinagre
Un recipiente con agua en el microondas ablanda la suciedad pegada y facilita la limpieza. Aquí el paso a paso, el cuidado con el agua sobrecalentada y lo que nunca se debe usar.

Salpicaduras de salsa, grasa reseca y el olor de unas palomitas de hace tres días: el microondas se ensucia rápido y, como la suciedad se cocina un poco más con cada uso, se pega cada vez más. La forma más sencilla de resolverlo no exige productos fuertes ni frotar con fuerza. Basta un recipiente con agua, un poco de limón o vinagre y unos minutos de vapor.
Por qué funciona el vapor
Cuando el agua hierve dentro del aparato cerrado, el vapor se dispersa y se condensa en las paredes, el techo y la puerta. Esa humedad caliente rehidrata la suciedad reseca, que se desprende con un paño húmedo. Los manuales de los fabricantes describen justamente este principio: el vapor ablanda la suciedad y permite retirarla sin esfuerzo. El limón y el vinagre sirven sobre todo para perfumar y disimular olores; el trabajo pesado lo hace el vapor.
Paso a paso
- Elija un tazón o una jarra apta para microondas, de vidrio o cerámica sin detalles metálicos.
- Ponga entre 250 y 500 ml de agua y añada el jugo de medio limón (puede dejar la cáscara dentro) o un chorrito de vinagre.
- Caliente a potencia alta durante unos minutos, hasta que el agua hierva y el vidrio de la puerta se empañe.
- Deje la puerta cerrada unos minutos más para que el vapor actúe.
- Abra con cuidado, retire el recipiente con guantes de cocina y pase un paño o una esponja suave húmeda por el techo, las paredes, el fondo y la puerta.
- Para las manchas difíciles, repita el proceso en lugar de raspar.
El tiempo depende de la potencia del aparato y de la cantidad de agua, y las fuentes no coinciden: algunas indicaciones hablan solo de unos minutos, mientras que el manual de un gran fabricante sugiere hacer funcionar un recipiente grande con agua durante 10 minutos para la suciedad difícil. Empiece con poco tiempo, observe y consulte el manual de su modelo.
Cuidado con el agua sobrecalentada
Hay un riesgo poco conocido. La agencia estadounidense de alimentos y medicamentos, la FDA, advierte que el agua calentada en el microondas en un recipiente liso y limpio puede sobrecalentarse: supera su punto de ebullición sin burbujear. Una pequeña perturbación, como mover el recipiente, puede hacer que salte de golpe, y hay reportes de quemaduras graves en manos y cara. La FDA señala que añadir algo al agua antes de calentarla, como azúcar o café instantáneo, reduce mucho ese riesgo, y recomienda respetar los tiempos indicados en el manual.
En la limpieza, los trozos de limón también ayudan a que se formen burbujas, pero no son una garantía. Por eso, no exagere el tiempo, espere uno o dos minutos antes de abrir la puerta, aparte la cara del vapor que sale y use guantes de cocina para sacar el recipiente, que estará muy caliente.
El plato giratorio y la puerta
Aproveche para limpiar el plato giratorio. Espere a que se enfríe antes de meterlo en agua, porque un cambio brusco de temperatura puede romperlo, y lávelo con agua tibia y detergente; muchos fabricantes indican que también puede ir al lavavajillas. Limpie el soporte de ruedas que va debajo y vuelva a colocarlo todo antes de usar el aparato, ya que varios manuales piden no hacerlo funcionar sin el plato. En la puerta y en los bordes que tocan el cuerpo del aparato al cerrar, use solo un paño suave y detergente neutro: un cierre limpio ayuda a que la puerta ajuste bien.
Qué evitar
- Estropajo de acero, lana de acero y esponjas abrasivas: rayan el interior y la puerta, y los manuales de los fabricantes desaconsejan su uso.
- Polvos abrasivos y limpiadores de horno convencional, que pueden dañar el revestimiento.
- Recipientes con metal o con bordes dorados o plateados, que pueden provocar chispas.
- Encender el microondas vacío, sin nada que absorba la energía.
- Mezclar vinagre o limón con lejía o cualquier otro producto de limpieza.
En resumen: agua, un toque de limón o vinagre, unos minutos de vapor y un paño suave resuelven la mayor parte de la suciedad. Tenga cuidado al abrir la puerta y al sacar el recipiente, y limpie con frecuencia: las salpicaduras recientes salen mucho más fácil que la suciedad que lleva semanas cocinándose.


