Cómo saber si un huevo está fresco (y lo que la prueba del agua no dice)
La prueba del vaso de agua revela la edad del huevo gracias a la cámara de aire, pero no si es seguro. Así se interpretan la prueba, la fecha y el olor, y por qué la forma de guardarlos cambia según el país.

¿Nadie recuerda cuándo se compró la caja de huevos? Una prueba casera antigua estima la edad de un huevo: ponerlo en agua. Funciona por una razón física sencilla, pero tiene un límite importante.
La prueba del agua, paso a paso
Llene un tazón o un vaso alto con agua fría y coloque el huevo con cuidado. La posición en la que queda da una pista de su edad:
- Se hunde y queda acostado de lado en el fondo: el huevo es fresco.
- Se hunde, pero queda inclinado, con el extremo ancho hacia arriba: ya tiene un tiempo, pero sigue bien para cocinar.
- Queda de pie en el fondo: es más viejo; úselo pronto, de preferencia en preparaciones bien cocidas.
- Flota: es viejo. No significa automáticamente que esté en mal estado, pero hay que revisarlo antes de usarlo.
Las posiciones intermedias son una regla práctica popular. Lo que afirman las pautas oficiales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) es más directo: un huevo que flota es un huevo viejo, pero puede seguir siendo seguro.
Por qué funciona: la cámara de aire
Poco después de la puesta, el huevo se enfría y su contenido se contrae un poco. Según el USDA, eso forma una pequeña bolsa de aire, normalmente en el extremo más ancho. La cáscara parece sólida, pero tiene miles de poros diminutos. Con los días, la humedad y el dióxido de carbono escapan por ellos y son reemplazados por aire, y la cámara crece. Cuanto mayor es la bolsa, menor es la densidad del huevo. Primero sube el extremo ancho, luego el huevo se para y, al final, flota. La prueba mide, por lo tanto, la pérdida de agua con el tiempo, es decir, la edad.
Lo que la prueba no dice
Edad y seguridad son cosas distintas. La FDA, la agencia estadounidense de alimentos y medicamentos, recuerda que incluso los huevos con cáscara limpia y sin grietas pueden contener la bacteria Salmonella. Un huevo fresquísimo puede estar contaminado, y la prueba no lo detecta. Por eso las autoridades recomiendan cocinar los huevos hasta que la yema y la clara estén firmes. En sentido contrario, un huevo que flota no está necesariamente en mal estado: el USDA sugiere romperlo en un tazón aparte y revisar olor y aspecto antes de decidir.
Olor, grietas y fecha en el envase
La prueba más fiable para saber si un huevo se echó a perder es el olfato. Un huevo en mal estado tiene un olor desagradable inconfundible, crudo o cocido; ante cualquier olor extraño o aspecto anormal, deséchelo. En cuanto a las grietas, el USDA aconseja no comprar nunca huevos rajados. Si un huevo se raja camino a casa, rómpalo en un recipiente limpio, tápelo, refrigérelo y úselo en un máximo de dos días.
La fecha impresa varía según el país. En Estados Unidos, los envases con el sello de clasificación del USDA muestran la fecha de empaque en un código de tres dígitos, de 001 para el 1 de enero a 365 para el 31 de diciembre, y la fecha límite de venta no puede superar los 45 días después de ella. El USDA indica que los huevos crudos con cáscara se conservan de 3 a 5 semanas en el refrigerador, mientras que la FDA aconseja usarlos en un máximo de 3 semanas para una mejor calidad. En la Unión Europea, la fecha de consumo preferente se fija en no más de 28 días después de la puesta.
¿Refrigerador o alacena? Depende del país
| Dónde | ¿Se lava el huevo? | Pauta de almacenamiento |
|---|---|---|
| Estados Unidos | Sí, los huevos clasificados por el USDA se lavan y desinfectan | Refrigerador, a 4 °C o menos, en el envase original |
| Unión Europea | No, los huevos de categoría A no pueden lavarse | Temperatura constante; en general sin refrigerar antes de la venta |
| Escocia (Reino Unido) | Sigue la norma europea heredada | Lugar fresco y seco, de preferencia en el refrigerador |
La norma europea prohíbe lavar los huevos de categoría A para no dañar la cutícula, la película natural que ayuda a proteger la cáscara, y desaconseja refrigerarlos antes de la venta porque un huevo frío que se deja a temperatura ambiente puede cubrirse de condensación, lo que favorece a las bacterias. El USDA usa el mismo argumento desde el otro lado: una vez refrigerado, el huevo debe seguir refrigerado y no pasar más de dos horas fuera. Si los refrigera, use el envase original y la parte más fría, no la puerta, y siga la pauta de la autoridad sanitaria de su país.
En resumen: la prueba del agua estima la edad, no la seguridad. Combínela con el olor, la fecha y una cáscara intacta, mantenga los huevos a temperatura constante y cocínelos bien. Ante la duda, a la basura.


