¿Por qué estornudamos al mirar al sol? El reflejo fótico del estornudo
Quien estornuda al salir al sol tiene el reflejo fótico del estornudo, un rasgo heredado. La luz intensa parece activar también el circuito del estornudo, y las estimaciones sobre cuánta gente lo tiene varían mucho.

Algunas personas estornudan al mirar al sol por el reflejo fótico del estornudo, un rasgo hereditario. En ellas, la luz intensa que llega a los ojos parece activar también el circuito del estornudo, posiblemente por un cruce de señales en el cerebro. Las estimaciones varían, pero entre un 18% y un 35% de la población tendría este reflejo.
¿Cuánta gente estornuda con la luz del sol?
No hay una cifra exacta y las fuentes no coinciden. La Cleveland Clinic, en Estados Unidos, habla de entre un 18% y un 35% de las personas y reconoce que faltan estudios sólidos. Un estudio de 2010 publicado en la revista PLoS ONE y el servicio Ask a Geneticist del museo de ciencias The Tech Interactive, en California, usan un número más redondo: alrededor de una de cada cuatro personas.
Parte de la diferencia puede venir de la forma de contar. El reflejo no siempre es intenso: en algunas personas aparece solo de vez en cuando y en otras se queda en un cosquilleo en la nariz, sin llegar al estornudo. Un estudio antiguo citado por la Cleveland Clinic también lo encontró con más frecuencia en personas blancas, sobre todo mujeres.
¿Cómo se llama este reflejo?
Su nombre científico es reflejo fótico del estornudo. En inglés recibió un apodo que imita el sonido del estornudo: síndrome ACHOO, sigla de una expresión que significa algo así como estallido helio-oftálmico compulsivo autosómico dominante. Dicho de otro modo: un estornudo provocado por la luz del sol en los ojos y heredado de forma dominante.
Se conoce desde hace mucho. Aristóteles ya lo trató en una de sus colecciones de problemas, en la parte dedicada a la nariz. El desencadenante clásico es el paso brusco de la oscuridad a la claridad: salir de casa en un día soleado o salir de un túnel en coche. Los flashes de cámara y las luces intensas en interiores también pueden activarlo, y lo habitual es uno o unos pocos estornudos seguidos.
¿Por qué el estornudo con el sol se hereda?
Los estudios con familias muestran un patrón de herencia autosómica dominante. En la práctica, basta heredar una copia de la variante genética de uno de los padres para tener el reflejo, y quien tiene un padre o una madre con el rasgo tiene alrededor de un 50% de probabilidades de heredarlo.
El gen responsable aún no se ha identificado. En 2010, unos investigadores hallaron la primera variante genética asociada al estornudo con la luz, y análisis posteriores han vinculado decenas de marcadores genéticos al fenómeno. La genética, por tanto, parece más complicada que un solo gen.
¿Qué pasa en el cerebro de quien estornuda con el sol?
Nadie lo sabe con certeza, pero hay varias hipótesis que no se excluyen entre sí:
- Cruce de señales: la luz intensa activa el reflejo que contrae la pupila. En quienes tienen el reflejo fótico, esa señal llegaría también al centro del estornudo, como si dos circuitos vecinos se rozaran.
- Nervios cercanos: los circuitos de los ojos y de la nariz están muy próximos. Eso ayudaría a entender por qué algunas personas también estornudan con aire frío o con sabores fuertes, como la menta.
- Un cerebro más sensible a la luz: en el estudio de 2010, Nicolas Langer y sus colegas registraron la actividad eléctrica del cerebro de personas con y sin el reflejo ante luces parpadeantes. En quienes estornudan, la corteza visual respondió más, y el cosquilleo en la nariz se asoció a la activación de áreas que procesan las sensaciones del cuerpo.
Para esos autores, el reflejo no depende solo de circuitos del tronco cerebral, sino también de regiones de la corteza. Igual que ocurre con el hipo, otro reflejo que escapa a nuestro control, el mecanismo exacto sigue abierto, en una lista de enigmas del cuerpo que incluye las distintas explicaciones del bostezo.
¿Es peligroso estornudar con el sol?
El estornudo en sí es inofensivo. El riesgo está en el momento en que ocurre. La Cleveland Clinic recuerda que un ataque de estornudos al volante o manejando maquinaria puede ser peligroso y menciona el caso de un hombre de 26 años implicado en tres accidentes de coche relacionados con estornudos provocados por el sol. También conviene avisar al dentista o al oftalmólogo antes de procedimientos con luz intensa.
No hay un tratamiento específico, pero las gafas de sol y una gorra ayudan a suavizar el paso de la oscuridad a la luz. Y no hace falta, ni es seguro, mirar directamente al Sol para que aparezca el reflejo: basta con la claridad del día. Para quien tiene el rasgo, cada salida a la calle en un día luminoso llega con un pequeño aviso heredado de algún antepasado que también estornudaba al ver el sol.


