El hipo: qué es y por qué aparece
El hipo es un reflejo en el que intervienen el diafragma y el cierre repentino de las cuerdas vocales. Conoce qué lo provoca, qué se sabe de los remedios populares y cuándo consultar al médico.

El hipo es uno de los reflejos más comunes y menos comprendidos del cuerpo. En la gran mayoría de los casos aparece de la nada, molesta unos minutos y desaparece solo. Sin embargo, detrás de ese sonido tan característico hay una secuencia rápida en la que participan músculos, nervios y el cerebro.
Qué ocurre en el cuerpo durante el hipo
El protagonista es el diafragma, el músculo en forma de cúpula que separa el tórax del abdomen y que se encarga de la mayor parte de la respiración. Durante el hipo se contrae de forma súbita e involuntaria, lo que hace entrar aire de golpe en los pulmones. Una fracción de segundo después, la glotis, la abertura entre las cuerdas vocales, se cierra bruscamente y corta esa entrada de aire. Ese cierre es el que produce el sonido del hipo.
Todo esto está controlado por un arco reflejo. Las señales llegan al sistema nervioso central principalmente a través de los nervios vago y frénico, se procesan y regresan por el nervio frénico hasta el diafragma. En teoría, cualquier cosa que irrite algún punto de este circuito puede desencadenar el hipo. El hipo también ocurre en el útero: los fetos tienen hipo, y una de las hipótesis es que eso ayuda a entrenar los músculos respiratorios, pero no existe una explicación aceptada sobre alguna función útil del hipo en los adultos.
Qué suele provocar el hipo
Muchas veces no hay una causa clara. Cuando la hay, los desencadenantes más citados por organismos de salud como el NHS británico y la Mayo Clinic son:
- Bebidas con gas y exceso de alcohol.
- Comer demasiado o muy rápido.
- Tragar aire, por ejemplo al masticar chicle o fumar.
- Cambios bruscos de temperatura, como tomar algo muy frío justo después de algo caliente.
- Emociones fuertes, estrés o excitación.
¿Funcionan los remedios populares?
Casi todo el mundo conoce un remedio infalible contra el hipo. El NHS menciona varios que se pueden probar, como contener la respiración un momento, respirar dentro de una bolsa de papel, beber agua helada a sorbos, tragar un poco de azúcar o morder un limón, pero advierte que no le funcionan a todo el mundo. Las revisiones científicas llegan a una conclusión similar: estos métodos son populares y en general seguros, pero su eficacia nunca se ha demostrado en estudios rigurosos.
Al menos algunos tienen un razonamiento detrás:
| Remedio | La idea detrás | Lo que se sabe |
|---|---|---|
| Contener la respiración o respirar en una bolsa de papel | Aumentar el dióxido de carbono en la sangre, lo que puede inhibir las contracciones del diafragma | Base fisiológica plausible, sin comprobación en ensayos |
| Beber agua fría, tragar azúcar, hacer gárgaras | Estimular la garganta e interferir con las señales del nervio vago | Reportes de casos, sin estudios controlados |
| Llevar las rodillas al pecho e inclinarse hacia adelante | Comprimir el tórax y el diafragma | Sugerido como opción, eficacia no comprobada |
| Dar un susto | Interrumpir el reflejo con una reacción repentina | Sin evidencia científica |
Como el hipo común suele desaparecer solo en pocos minutos, es difícil saber si funcionó el remedio o si habría pasado de todos modos.
Cuándo consultar al médico
El hipo que dura más de 48 horas se llama persistente, y el que supera un mes se llama intratable. Son casos poco frecuentes, pero merecen atención, porque pueden estar relacionados con otra condición de salud o con el efecto de algún medicamento. Entre las posibles causas que menciona la Mayo Clinic están la irritación de los nervios que controlan el diafragma, el reflujo, problemas del sistema nervioso central, alteraciones metabólicas y algunos medicamentos. Los casos prolongados son mucho más frecuentes en hombres.
Consulta a un profesional de la salud si el hipo:
- Dura más de 48 horas.
- Interfiere con la alimentación, el sueño o la respiración.
- Reaparece con tanta frecuencia que afecta la vida diaria.
En esos casos, el médico buscará si hay una causa de fondo, y tratarla o ajustar la medicación suele resolver el problema. En cuanto al hipo de todos los días, la buena noticia es que es inofensivo y pasajero: evitar comer rápido y moderar las bebidas con gas y el alcohol ayuda a prevenirlo, y si aparece, lo más probable es que se vaya solo en pocos minutos.


