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¿Por qué bostezamos? Lo que sabe la ciencia y lo que sigue siendo un misterio

Bostezar no es solo señal de sueño ni de falta de oxígeno. Conoce las principales hipótesis científicas, cuáles tienen más evidencia y por qué el bostezo se contagia.

Redacción Curious Mundi · 3 de noviembre de 2026

Ilustración de una persona bostezando con la mano cerca de la boca bajo la luna, y otra más pequeña empezando a bostezar.

Todos bostezamos y casi nadie sabe explicar por qué. El bostezo empieza incluso antes del nacimiento, aparece en muchos animales vertebrados y es tan común que podría parecer un tema resuelto. No lo es. La ciencia ya descartó algunas explicaciones populares, reunió evidencia a favor de otras y todavía debate cuál es, en realidad, la función principal de este reflejo.

El mito de la falta de oxígeno

La explicación más repetida es que bostezamos para tomar más oxígeno o eliminar el dióxido de carbono acumulado. Suena lógica, pero no resistió las pruebas. En experimentos publicados en 1987, el psicólogo Robert Provine y sus colegas hicieron que voluntarios respiraran aire con distintas concentraciones de oxígeno y de dióxido de carbono, y la frecuencia de los bostezos no cambió. En el mismo trabajo, el ejercicio físico duplicó el ritmo de la respiración sin aumentar los bostezos.

Es decir, si el bostezo sirviera para corregir el nivel de oxígeno en la sangre, esas pruebas deberían haber mostrado un efecto. Como no lo mostraron, los investigadores del área consideran hoy que la hipótesis del oxígeno es débil.

La hipótesis del enfriamiento cerebral

La explicación que más fuerza ha ganado en las últimas décadas fue propuesta principalmente por Andrew Gallup y Gordon Gallup Jr., en Estados Unidos. La idea es que el bostezo ayuda a regular la temperatura del cerebro. El fuerte estiramiento de la mandíbula aumentaría el flujo de sangre en la cabeza, y la inspiración profunda traería aire más fresco, lo que ayudaría a cambiar sangre más caliente por sangre más fría.

Varios resultados apoyan esta idea:

  • En ratas, la temperatura de la corteza cerebral subió antes de los bostezos y volvió a su nivel de base pocos minutos después.
  • En un estudio de 2007, respirar por la nariz o ponerse una compresa fría en la frente redujo la frecuencia de bostezos contagiosos en voluntarios.
  • En 2014, investigadores observaron a peatones en Viena y los compararon con un estudio similar en Arizona: la gente bostezaba más con temperaturas templadas, de unos 20 °C, y menos con calor intenso o cerca del punto de congelación. Los autores lo llaman ventana térmica.

Aun así, hay que subrayar que todavía faltan mediciones directas de la temperatura del cerebro humano durante el bostezo. Los propios autores presentan el enfriamiento cerebral como la explicación más coherente con los datos disponibles, no como un hecho comprobado.

¿Por qué se contagia el bostezo?

Ver, oír o incluso leer sobre alguien que bosteza puede provocar un bostezo. Eso está bien documentado. En un estudio con 328 voluntarios publicado en 2014 en la revista PLoS ONE, alrededor del 68 % bostezó al menos una vez mientras veía un video de tres minutos con personas bostezando. En los seres humanos, el bostezo contagioso suele aparecer hacia los 4 o 5 años, mucho después que el bostezo espontáneo.

Durante mucho tiempo se dijo que contagiarse un bostezo era señal de empatía. La evidencia al respecto es mixta. En el estudio de 2014, la edad fue el único factor que predijo la susceptibilidad, con las personas mayores bostezando menos, mientras que las medidas de empatía no marcaron diferencia. En una revisión de 2017, Jorg Massen y Andrew Gallup concluyeron que la evidencia que vincula el bostezo contagioso con la empatía es inconsistente y no concluyente. La señalización social sigue siendo una hipótesis plausible, pero no está confirmada.

Consenso y misterio, lado a lado

AfirmaciónSituación actual
Bostezamos por falta de oxígenoPoco respaldo: los experimentos no hallaron efecto
El bostezo ayuda a enfriar el cerebroHipótesis con evidencia a favor, aún sin prueba directa en humanos
El bostezo es contagiosoBien documentado
El bostezo contagioso mide la empatíaEvidencia inconsistente
El bostezo comienza antes del nacimientoDocumentado en fetos
La función principal del bostezoTodavía en debate

La conclusión práctica es sencilla: bostezar es normal y no significa que te falte el aire. Lo más probable es que el bostezo tenga más de una función, con la regulación de la temperatura cerebral entre las candidatas más sólidas y el contagio social como un efecto real, aunque todavía mal explicado. Si notas que empezaste a bostezar mucho más de lo habitual, sin relación con el sueño o el cansancio, conviene comentarlo con un profesional de la salud.

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