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¿Por qué las tortugas viven tanto? Algunas casi no envejecen

En muchas especies de tortuga, el riesgo de morir apenas aumenta con la edad. Estudios de 2022 apuntan al caparazón y a un ritmo de vida lento, pero hay excepciones.

Redacción Curious Mundi · 4 de noviembre de 2026

Ilustración de una tortuga grande caminando por la hierba, con anillos de crecimiento en las placas del caparazón.

Las tortugas viven tanto porque muchas especies envejecen de forma extremadamente lenta: una vez adultas, su riesgo de morir apenas aumenta con la edad. Dos estudios publicados en la revista Science en 2022 lo relacionan con el caparazón, que las protege de los depredadores, y con un ritmo de vida pausado. Pero no todas son longevas, y ninguna es inmortal.

¿Qué significa que una tortuga casi no envejezca?

Para la biología, envejecer no es solo cumplir años. Es el aumento del riesgo de morir y la pérdida de funciones del cuerpo con el paso del tiempo. En los seres humanos ese riesgo sube mucho: en las mujeres de Estados Unidos, la probabilidad anual de morir es de alrededor de 1 entre 2.500 a los 10 años y de 1 entre 24 a los 80.

Se habla de envejecimiento despreciable cuando esa curva se mantiene prácticamente plana. La bióloga Beth Reinke, de la Universidad Northeastern Illinois, lo resumió así: en estos animales, la probabilidad de morir no cambia con la edad una vez superada la etapa reproductiva. Si el riesgo es del 1 % anual a los 10 años, sigue siendo del 1 % a los 100.

¿Qué descubrieron los estudios de 2022?

En junio de 2022, Science publicó dos trabajos complementarios. Uno, dirigido por la Universidad Estatal de Pensilvania y la Northeastern Illinois, reunió a 114 científicos y datos de poblaciones silvestres. El otro, de la Universidad del Sur de Dinamarca, estudió tortugas terrestres y acuáticas que viven en zoológicos y acuarios.

EstudioQué analizóResultado principal
Reinke y colegas (Penn State y Northeastern Illinois)107 poblaciones silvestres de 77 especies de reptiles y anfibiosPoca o ninguna señal de envejecimiento en varias especies de tortuga
Da Silva y colegas (Universidad del Sur de Dinamarca)52 especies de tortugas en zoológicos y acuariosEnvejecimiento muy lento en cerca del 75 %; cerca del 80 % envejece más despacio que los humanos

El estudio con animales silvestres también mostró una enorme variedad entre los animales de sangre fría: la longevidad contada desde la primera reproducción fue de 1 a 137 años, una diversidad mayor que la observada en aves y mamíferos.

¿Qué papel tienen el caparazón y el metabolismo?

Una idea popular sostiene que los animales de sangre fría viven más porque tienen un metabolismo lento. El estudio con poblaciones silvestres puso a prueba esa hipótesis y, en general, no la confirmó: las tasas de envejecimiento de reptiles y anfibios quedan tanto por encima como por debajo de las de mamíferos y aves de tamaño parecido. La relación con el metabolismo solo apareció en las tortugas, lo que sugiere que son un caso aparte.

La explicación con más apoyo fue otra: los rasgos de protección, como el caparazón duro de la mayoría de las tortugas, contribuyen a envejecer más despacio. La idea es que, cuando un adulto rara vez muere devorado o herido, compensa invertir en mantener el cuerpo, porque tiene una oportunidad real de vivir y reproducirse durante muchos años. Las defensas físicas moldean la vida de muchos animales, como las rayas de las cebras, que parecen ahuyentar a las moscas.

¿Qué tortugas viven más tiempo?

El ejemplo más famoso es Jonathan, una tortuga gigante de las Seychelles que vive en los jardines de la residencia del gobernador de Santa Elena, una isla británica del Atlántico Sur. Llegó a la isla en 1882 ya adulto, con al menos 50 años, así que se calcula que nació hacia 1832. Guinness World Records lo reconoce como el animal terrestre vivo más longevo y el quelonio más viejo registrado. En 2026 tendría unos 194 años, una estimación que se considera conservadora.

En el estudio danés, la tortuga gigante de Aldabra mostró una tasa de envejecimiento igual a cero, y una especie asiática, la tortuga negra de pantano (Siebenrockiella crassicollis), llegó a tener una tasa negativa: en la población estudiada, el riesgo de morir disminuía con la edad.

¿Todas las tortugas viven mucho?

No. Si cerca del 80 % de las especies analizadas en cautividad envejece más despacio que nosotros, el 20 % restante lo hace al mismo ritmo o más rápido. La tortuga egipcia (Testudo kleinmanni), por ejemplo, tiene una tasa de envejecimiento positiva, como la humana.

Envejecer despacio tampoco equivale a ser inmortal. Los investigadores daneses recuerdan que todas acaban muriendo por causas inevitables, como las enfermedades. También observaron que algunas especies frenaron su envejecimiento cuando vivían en mejores condiciones que en la naturaleza, señal de que el entorno también cuenta.

Para nosotros, que notamos el paso del tiempo en las canas que van apareciendo y en tantas otras señales, las tortugas demuestran que envejecer no sigue una única regla en el mundo vivo. Algunas especies, acorazadas y sin ninguna prisa, parecen haber negociado con el tiempo un trato mucho mejor que el nuestro.

Fuentes

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