¿Por qué los bebés tienen más huesos que los adultos?
Un recién nacido tiene alrededor de 300 piezas óseas separadas, pero un adulto termina con 206. La diferencia se debe a los huesos que se fusionan durante la infancia y la juventud.

Un bebé recién nacido tiene casi cien huesos más que sus padres. El esqueleto adulto suele describirse con 206 huesos, mientras que el de un recién nacido tiene alrededor de 300 piezas óseas y cartilaginosas separadas. Ninguna desaparece en el camino: muchas se fusionan poco a poco hasta formar las estructuras más grandes y firmes del cuerpo adulto.
De dónde salen casi 100 huesos de más
La cifra exacta en los bebés depende de cómo se cuente. Las estimaciones más citadas van de unos 270 a poco más de 300, porque no hay un criterio único sobre si cada centro de osificación y cada pieza de cartílago cuenta como un hueso independiente. En lo que todas las fuentes coinciden es en que el bebé empieza con muchos más elementos separados que el adulto.
Gran parte del esqueleto del recién nacido todavía es cartílago, un tejido más flexible que el hueso. La formación del hueso, llamada osificación, comienza alrededor de la octava semana del desarrollo embrionario y continúa durante años después del nacimiento. Unas células llamadas osteoblastos van depositando tejido óseo sobre el cartílago y lo reemplazan gradualmente. Cuando dos piezas vecinas completan este proceso, el cartílago que las separa también se convierte en hueso y pasan a funcionar como una sola.
Qué huesos se fusionan y cuándo
Las fusiones no ocurren todas a la vez. Algunas terminan en los primeros meses de vida y otras solo en la edad adulta. Los plazos de la tabla son promedios de referencia y varían de una persona a otra.
| Zona | Qué se une | Cuándo, en promedio |
|---|---|---|
| Cráneo (fontanela posterior) | Huesos de la parte de atrás de la cabeza | Alrededor de los 2 meses |
| Cráneo (fontanela anterior) | Huesos de la parte superior y frontal de la cabeza | Entre unos 7 y 18 meses |
| Cráneo (sutura metópica) | Las dos mitades del hueso frontal | Entre los 3 y 9 meses |
| Cadera | Ilion, isquion y pubis forman el hueso de la cadera | La fusión comienza hacia los 15 a 17 años |
| Sacro | Cinco vértebras se convierten en un solo hueso | Empieza en la pubertad y termina hacia los 25 a 30 años |
| Cóccix | De 3 a 5 segmentos fusionados | Varía mucho de una persona a otra |
El cráneo y las fontanelas
El ejemplo más conocido está en la cabeza. El cráneo del bebé está formado por placas óseas separadas, unidas por bandas de tejido fibroso llamadas suturas. Donde se encuentran varias suturas quedan las fontanelas, conocidas popularmente como mollera. La posterior, en la parte de atrás de la cabeza, suele cerrarse alrededor de los 2 meses. La anterior, la más grande, en la parte superior de la cabeza, se cierra entre unos 7 y 18 meses.
Incluso después de que se cierran las fontanelas, algunas suturas siguen abiertas durante mucho tiempo. Según promedios citados por la Cleveland Clinic, la sutura sagital se cierra hacia los 22 años, la coronal hacia los 24 y la lambdoidea hacia los 26. La sutura escamosa puede no cerrarse por completo hasta cerca de los 60 años.
Por qué nacer con más huesos es una ventaja
Un esqueleto formado por muchas piezas y con abundante cartílago ofrece beneficios muy concretos al comienzo de la vida:
- Paso por el canal de parto: las placas del cráneo pueden acomodarse ligeramente, lo que ayuda a que la cabeza pase.
- Espacio para que crezca el cerebro: las suturas y fontanelas abiertas permiten que el cráneo acompañe el rápido crecimiento cerebral de los primeros años.
- Flexibilidad: el cartílago hace que el cuerpo del bebé sea más maleable, tanto en el útero como después del nacimiento.
- Crecimiento en longitud: las placas de crecimiento, en los extremos de los huesos largos, permiten que brazos y piernas se alarguen hasta el final de la adolescencia.
No todos los adultos tienen exactamente 206 huesos
El número 206 es una referencia, no una regla fija. Algunas personas tienen una vértebra de más en la parte baja de la columna, una costilla adicional cerca del cuello o huesos sesamoideos extra, pequeños huesos que se forman dentro de los tendones. La rótula es un sesamoideo que casi todo el mundo tiene. En la mayoría de los casos, estas variaciones no causan síntomas y solo se descubren por casualidad en una radiografía u otro estudio de imagen.
En resumen, el bebé no pierde huesos al crecer: los une. El esqueleto empieza como un conjunto de piezas flexibles, ideal para el parto y el crecimiento rápido, y termina como una estructura más rígida y resistente al inicio de la vida adulta. Si tienes dudas sobre el cierre de la fontanela o el desarrollo óseo de un niño, el pediatra es la persona indicada para evaluarlo, ya que los bebés prematuros o con ciertas condiciones de salud pueden seguir otro ritmo.


