La guerra más corta de la historia: Reino Unido contra Zanzíbar en 1896
El 27 de agosto de 1896, la Marina británica bombardeó el palacio del sultán de Zanzíbar y puso fin al conflicto en menos de una hora. Te contamos por qué empezó la guerra, cuánto duró realmente y qué cambió después.

Algunas guerras duran décadas. La guerra anglo-zanzibariana duró menos que un episodio de una serie. En la mañana del 27 de agosto de 1896, barcos de la Marina Real británica abrieron fuego contra el palacio del sultán de Zanzíbar y, menos de una hora después, la bandera del palacio había caído y el combate había terminado. Se la considera la guerra más corta registrada, aunque el número exacto de minutos depende de quién cuente y desde cuándo.
El contexto: un sultanato bajo protección británica
Zanzíbar, un archipiélago frente a la costa de África oriental, era en el siglo XIX un importante centro comercial gobernado por sultanes de origen omaní. En 1890, el Reino Unido y Alemania se repartieron sus zonas de influencia en la región mediante el Tratado de Heligoland-Zanzíbar, y ese mismo año Zanzíbar pasó a ser protectorado británico. Según el acuerdo, un nuevo sultán solo podía acceder al trono con la aprobación del cónsul británico.
El detonante: la muerte del sultán
El 25 de agosto de 1896 murió de forma repentina el sultán Hamad bin Thuwaini, aliado de los británicos. Pocas horas después, su sobrino Khalid bin Barghash ocupó el palacio y se proclamó sultán sin la autorización exigida. Los británicos preferían a otro candidato, Hamoud bin Muhammed, más favorable a sus intereses.
El cónsul británico Basil Cave y el contraalmirante Harry Rawson exigieron que Khalid renunciara. Él se negó y reunió en el palacio una fuerza de unos 3.000 hombres, entre guardias, sirvientes y personas esclavizadas, además de algunas piezas de artillería y el yate armado Glasgow. Rawson reunió cinco buques de guerra en el puerto y lanzó un ultimátum: Khalid tenía hasta las 9:00 del 27 de agosto para arriar su bandera y abandonar el palacio.
Minuto a minuto: la mañana del 27 de agosto
| Hora (local) | Suceso |
|---|---|
| 9:00 | Vence el ultimátum sin rendición |
| 9:02 | Los barcos británicos abren fuego contra el palacio |
| Pocos minutos después | El yate Glasgow responde al fuego y es hundido; su tripulación es rescatada |
| Hacia las 9:40 | La bandera del palacio es derribada y cesa el fuego |
| Por la tarde | Hamoud bin Muhammed es proclamado sultán |
Del lado de Zanzíbar, unas 500 personas murieron o resultaron heridas, la mayoría por el incendio que arrasó el palacio. Del lado británico hubo un solo herido grave, un suboficial a bordo de uno de los barcos.
Entonces, ¿cuánto duró: 38, 40 o 45 minutos?
Las fuentes no coinciden, y la diferencia está en el punto de partida. Si se cuenta desde el primer disparo, a las 9:02, hasta el alto el fuego, hacia las 9:40, salen 38 minutos, la cifra que se hizo famosa. Si se cuenta desde el fin del ultimátum, a las 9:00, salen 40 minutos. Otras fuentes, entre ellas la Encyclopaedia Britannica, hablan de no más de 45 minutos. En cualquier versión, la guerra duró menos de una hora.
Qué pasó después
- Khalid huyó durante el bombardeo y se refugió en el consulado alemán con unos 40 seguidores; Alemania se negó a extraditarlo y lo trasladó al África Oriental Alemana.
- Los británicos lo capturaron en 1916, durante la Primera Guerra Mundial; murió en Mombasa, Kenia, en 1927.
- Los británicos exigieron a los partidarios de Khalid 300.000 rupias para cubrir los costos del bombardeo y de los saqueos.
- Hamoud bin Muhammed gobernó con poderes reducidos, y la influencia británica sobre Zanzíbar se profundizó.
La guerra anglo-zanzibariana suele recordarse como una curiosidad, pero resume bien la lógica del imperialismo de fines del siglo XIX: una potencia con una enorme superioridad militar decidiendo quién gobernaba un territorio que formalmente aún tenía su propio soberano. Los 38 minutos que se volvieron récord costaron cientos de vidas y muestran que, incluso en la guerra más corta de la historia, el desequilibrio de fuerzas tuvo consecuencias muy reales.


