¿Por qué los flamencos son rosados? La respuesta está en su dieta
Los flamencos no nacen rosados: el color proviene de pigmentos llamados carotenoides, presentes en las algas y los pequeños crustáceos que comen. Sin esa dieta, sus plumas pierden color.

Un flamenco no nace rosado. Los pollos salen del huevo cubiertos de un plumón gris y solo adquieren su famoso color con el tiempo, a medida que se alimentan. Dicho de otro modo, el flamenco se vuelve rosado por lo que come. Los responsables son un grupo de pigmentos naturales llamados carotenoides.
Carotenoides: los pigmentos del color
Los carotenoides son pigmentos rojos, anaranjados y amarillos que producen las plantas, las algas y algunos microorganismos. Son los mismos que dan color a la zanahoria y al tomate. Los animales no pueden fabricarlos por sí mismos: tienen que obtenerlos de la comida. En los flamencos, estos pigmentos se procesan en el organismo, con participación del hígado, y se depositan en las plumas, la piel y el pico.
Qué comen los flamencos
Los flamencos viven en lagunas poco profundas, a menudo saladas o alcalinas, y se alimentan filtrando agua y lodo con el pico boca abajo. Unas láminas finas del pico, llamadas lamelas, retienen el alimento mientras el agua sale por los lados. El menú incluye:
- Algas microscópicas, ricas en carotenoides.
- Pequeños crustáceos, como la artemia, que también acumulan carotenoides al comer algas.
- Larvas de insectos y pequeños moluscos.
- Semillas y otras partículas vegetales.
Las especies también se especializan. Según el Zoológico de San Diego, el flamenco enano, el flamenco andino y el flamenco de James tienen picos más adecuados para filtrar partículas finas, como algas, mientras que el flamenco común y el flamenco austral se alimentan sobre todo de invertebrados del fondo fangoso.
Por qué unos son más rosados que otros
Existen seis especies de flamencos, y la intensidad del color varía mucho. El flamenco del Caribe, también llamado flamenco americano, es el de tonos más intensos, con rojos, rosados y anaranjados. Dentro de una misma especie, el color depende de la región y de la cantidad de carotenoides disponibles en la comida: hay ejemplares rosa pálido, casi blancos, y otros de tono intenso.
El color también cuenta algo sobre la vida del ave. Los pollos siguen grises mientras sus padres los alimentan con la llamada leche de buche, un líquido nutritivo que producen en el tracto digestivo superior tanto el macho como la hembra. La coloración adulta tarda: el Zoológico Nacional del Smithsonian habla de varios años, y el Zoológico de Los Ángeles, de unos dos. Durante la crianza, los propios padres pueden perder color y quedar rosa pálido o casi blancos, y lo recuperan cuando el pollo empieza a comer por su cuenta.
Un maquillaje natural
Hay además un truco curioso. Un estudio de investigadores de la Estación Biológica de Doñana, en España, publicado en 2010 en la revista Behavioral Ecology and Sociobiology, observó que los flamencos comunes se frotan la cabeza en la glándula uropigial, cerca de la cola, y extienden la secreción por las plumas del cuello, el pecho y la espalda. Esa secreción contiene carotenoides e intensifica el color. Los autores registraron que el plumaje luce más vistoso en la época de los cortejos y se apaga el resto del año, y propusieron que este comportamiento sirve para atraer pareja.
¿Y en los zoológicos?
Como el color depende de la dieta, los flamencos en cautiverio palidecerían si comieran un alimento común. Por eso los zoológicos les dan una dieta especial con pigmentos añadidos. El Zoológico de Los Ángeles, por ejemplo, indica que incluye cantaxantina, un carotenoide, en la alimentación de estas aves para mantener su coloración.
Al final, el rosado del flamenco funciona como una etiqueta nutricional andante: muestra que el ave come bien y tiene acceso a los pigmentos adecuados. La regla también vale para las personas, a menor escala. Comer muchas zanahorias puede dejar la piel ligeramente anaranjada, pero en nosotros los carotenoides nunca llegan a pintar toda la apariencia como en los flamencos.


